Fisioterapia Dermatofuncional
Cuidamos tu piel desde la fisioterapia
Cuidamos tu piel desde la fisioterapia, con una valoración individual para elegir el tratamiento adecuado a tu piel y a tus objetivos.
¿Qué es la fisioterapia dermatofuncional?
Es una rama de la fisioterapia que trabaja sobre la piel y los tejidos que hay debajo de ella: cómo se encuentran, cómo se mueven y cómo responden al tratamiento. Puede acompañar procesos de cicatrización, cambios de textura, molestias o hinchazón, y también abordar determinados objetivos de cuidado facial.
No todas las pieles necesitan lo mismo: antes de intervenir escuchamos qué te preocupa, revisamos tus antecedentes y valoramos tu piel y tus tejidos.
¿Cómo es una sesión?
- Hablamos contigo: objetivos, sensibilidad de la piel, tratamientos anteriores, medicación y cuidados habituales.
- Valoramos el estado de la piel, la movilidad de los tejidos y posibles cicatrices, molestias o hinchazón.
- Te explicamos qué técnica proponemos, qué puedes notar y qué resultados son razonables. Puedes preguntar o detener el tratamiento en cualquier momento.
- Adaptamos la sesión y, cuando procede, te damos pautas de cuidado en casa y revisamos la evolución.
¿Qué técnicas utilizamos?
Según la valoración, podemos combinar diatermia, técnicas manuales y tratamientos superficiales de la piel. No es necesario realizar las tres técnicas ni existe un protocolo único para todo el mundo. Nuestro enfoque: salud del tejido, seguridad y objetivos realistas, sin promesas de cambios permanentes.
Diatermia
Es un equipo que utiliza energía de radiofrecuencia para producir un calentamiento controlado en los tejidos. Se aplica mediante un cabezal sobre la piel y suele sentirse como un calor agradable. Puede formar parte del trabajo sobre la movilidad y el confort de los tejidos y, en determinados tratamientos faciales, buscar cambios modestos en la textura o la firmeza de la piel. La respuesta depende del equipo, la dosis y cada persona, y no sustituye a otros tratamientos cuando están indicados.
Antes de aplicarla comprobamos posibles contraindicaciones, como dispositivos electrónicos implantados, embarazo u otras circunstancias relevantes según la zona. Avísanos si notas calor excesivo o molestia.
Peelings faciales superficiales
Un peeling es una exfoliación controlada de las capas más externas de la piel mediante productos específicos. Puede ayudar a mejorar su aspecto y textura en determinadas situaciones. Elegimos el producto y la intensidad según tu piel; los peelings medios o profundos no forman parte de este servicio.
Después pueden aparecer tirantez, enrojecimiento o descamación temporal, y te explicaremos los cuidados posteriores, especialmente la hidratación y la protección solar. No se realiza sobre piel lesionada, infectada o muy irritada, ni si existen otras contraindicaciones. Si observamos lesiones sospechosas o una enfermedad de la piel que requiera diagnóstico, te orientaremos para una valoración médica.
Masajes faciales
Son técnicas realizadas con las manos, adaptando presión, ritmo y dirección a los tejidos. Pueden buscar confort, disminuir la sensación de tensión y trabajar suavemente la movilidad de la piel y de las zonas cercanas. Cuando existe hinchazón y está indicado, podemos incorporar maniobras específicas de drenaje.
¿Qué tratamiento es para mí?
Dependerá de lo que encontremos en la valoración, de tus preferencias y de tu historia clínica. Estas son algunas situaciones habituales:
- Piel apagada, con textura irregular o poros obstruidos: podemos valorar un peeling superficial adecuado a tu piel.
- Buscas mejorar la firmeza o notas los tejidos poco flexibles: podemos valorar la diatermia. Los cambios estéticos, si aparecen, suelen ser limitados y variables.
- Tensión, molestias o hinchazón facial: podemos utilizar técnicas manuales. El drenaje se reserva para los casos en los que está indicado y se conoce la causa de la hinchazón.
A veces lo mejor será empezar por educación y cuidados diarios, elegir una sola técnica o derivarte a otro profesional. Si la piel está irritada, hay infección, lesiones sospechosas o hinchazón sin causa conocida, primero revisamos la situación y, si procede, recomendamos valoración médica.
Después de la sesión
- Sigue las recomendaciones personalizadas, especialmente tras un peeling.
- Evita añadir productos irritantes por tu cuenta si la piel está sensible.
- Consúltanos si aparecen dolor importante, quemadura, ampollas o una reacción que empeora.
Tu piel no tiene que encajar en un tratamiento: el tratamiento debe adaptarse a ti.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Duele?
Por lo general, no. La diatermia suele percibirse como un calor agradable y los masajes se adaptan a tu sensibilidad, por lo que la mayoría de las personas los encuentran relajantes. Tras un peeling superficial puede aparecer un ligero escozor, tirantez o enrojecimiento pasajeros. Si en algún momento notas calor excesivo o molestia, avísanos y ajustamos o detenemos el tratamiento.
¿Cuántas sesiones necesito?
No hay un número fijo. Revisamos contigo la respuesta de tu piel y decidimos si continuar, modificar o finalizar el plan.
¿Se pueden combinar las técnicas?
Sí, cuando tiene sentido para tus objetivos. No es necesario hacerlo todo en una sesión: elegimos la combinación según la valoración y cómo responde tu piel.
¿Los masajes faciales rejuvenecen la cara?
Algunas personas perciben un aspecto más descansado o cambios temporales. Sin embargo, no podemos garantizar un efecto lifting, borrar arrugas ni modificar de forma permanente la forma del rostro: la evidencia sobre esos resultados todavía es limitada.